Cuando una novia me escribe porque sueña con celebrar su boda en Alicante, casi siempre hay una palabra que se repite: mar. Y es que organizar una boda en la Costa Blanca es mucho más que elegir una fecha y una finca; es decidir que el Mediterráneo forme parte de vuestra historia.
Como wedding planner en Alicante, mi trabajo no es enseñarte un catálogo frío de espacios. Es escucharte. Saber cómo te imaginas caminando hacia el altar. Si te ves con el viento suave moviendo el velo. Si quieres que el azul infinito sea el telón de fondo de tus votos. Y entonces, solo entonces, empieza la búsqueda de esa finca en Alicante con vistas al mar que encaje contigo.